Marcado láser para resultados más precisos sobre todo tipo de objetos

Dentro del mundo de la decoración, nos podemos encontrar objetos fabricados en diferentes materiales que se adaptan a todo tipo de estilos decorativos. Todos esos elementos tienen en común un cuidadoso diseño para que todo encaje a la perfección. Para conseguirlo, es importante que cada una de las piezas tengan la medida y la forma adecuada, y para conseguirlo, nada mejor que hacer uso de una máquina de corte por láser. Este tipo de máquinas se caracterizan por ofrecer cortes muy precisos, pero además de esto, el láser también puede ser utilizado para realizar grabados sobre las piezas. De esta forma, es posible grabar la imagen de la marca o un número de serie, lo que facilitaría su trazabilidad.

¿Cómo funciona el láser?

Todo el mundo ha oído hablar sobre el láser. Hoy en día es utilizado para muchas cosas, desde cortar todo tipo de materiales hasta ser utilizado para llevar a cabo ciertas operaciones. Pero la pregunta es, ¿cómo funciona?

Cualquier láser, independientemente del uso que se le de, está formado por tres elementos principales:

  • Fuente de bombeo externa. Es la encargada de conducir la energía externa al láser.
  • Medio láser activo. Se encuentra situado en el interior del láser. Dependiendo de su diseño está constituido por una mezcla de gases, un cuerpo de cristal o por fibra de vidrio. Cuando se transfiere al medio láser a través de la fuente de bombeo, la energía es emitida en forma de radiación.
  • Resonador. Se encarga de amplificar la radiación del medio láser. Aquí hay que destacar que solo una cierta radiación puede abandonar el resonador a través de un espejo unidireccional. Esta radiación dirigida es la radiación láser.

Láser para el marcado de las piezas

Además de conseguir cortes perfectos, el láser destaca también como la herramienta perfecta para llevar a cabo grabados en cualquier tipo de piezas. Una de sus principales ventajas es que no toca la pieza cuando realiza el grabado, lo que hace que la pieza no sufra ningún tipo de daño. Esto es así porque no arranca nada de la pieza, sino que se lleva a cabo mediante el calentamiento local.

También hay que destacar que se trata de una huella permanente que es ideal para añadir todo tipo de imágenes, texto, códigos de barras o cualquier cosa que se nos pase por la cabeza, independientemente de su complejidad.

Otra de las ventajas que ofrece esta técnica es que sus grabados son permanentes, siendo resistentes al desgaste, al calor o al contacto con ácidos. Esto garantiza la trazabilidad y la calidad de los productos.

Para finalizar, decir que se trata de una técnica muy rápida independientemente de lo complejo que sea el grabado a realizar.

Como hemos podido ver, el uso del láser para el corte de piezas o el marcado en los materiales, se ha convertido en una técnica imprescindible para las empresas que quieran garantizar productos de calidad y un completo control sobre ellos.

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