Kategora ha revelado sus planes para renovar la icónica fábrica Corominas en la isla de Zorrotzaurre, Bilbao, transformándola en un moderno centro de emprendimiento y creación de empresas. Este ambicioso proyecto tiene como objetivo no solo rehabilitar un edificio histórico del patrimonio industrial de la ciudad, sino también ponerlo al servicio del talento y la colaboración empresarial, fomentando así el crecimiento económico en Euskadi.
En conmemoración del vigésimo aniversario de Kategora, esta operación representa uno de los logros más importantes de la compañía, subrayando su compromiso con el desarrollo del territorio vasco. Originalmente edificada en 1923 por el arquitecto Manuel María Smith, la fábrica Corominas se convertirá en un espacio vibrante e independiente dedicado al surgimiento de nuevas startups tecnológicas, enfocadas en resolver desafíos reales del ámbito empresarial vasco. Será un lugar donde emprendedores, empresarios e inversores podrán intercambiar ideas y crear sinergias que abran puertas a nuevas oportunidades de crecimiento.
Las obras de rehabilitación de la fábrica comenzaron a finales de octubre, con miras a que el nuevo espacio esté operando para finales de 2027. Este proyecto no solo restaurará un edificio centenario, sino que también adaptará su estructura a las necesidades de las actuales generaciones de profesionales y emprendedores.
Corominas no solo aspira a ser un espacio físico para el trabajo colaborativo, sino un catalizador del ecosistema innovador en Zorrotzaurre, que está en proceso de convertirse en un Parque Tecnológico. El renovado diseño, liderado por el estudio de arquitectura BeAr, buscará mantener la esencia del edificio original, adaptándolo al mismo tiempo a las exigencias contemporáneas del emprendimiento. La rehabilitación no solo revitalizará su uso histórico en la generación de actividad económica, sino que también creará un ambiente inspirador para la colaboración y el surgimiento de nuevas ideas empresariales.
Kepa Apraiz, CEO y fundador de Kategora, enfatizó que Corominas será un espacio accesible a la comunidad, donde se realizarán encuentros empresariales, foros, y sesiones de networking, promoviendo así el talento emprendedor y fortaleciendo vínculos entre la experiencia empresarial establecida y quienes buscan invertir y hacer crecer sus proyectos.
El proyecto no solo apuesta por el talento, sino también por la creación de empleo cualificado en Bilbao y en todo el País Vasco. La iniciativa no solo fomenta el surgimiento de startups que aborden problemas concretos, sino que también posiciona a Bilbao como un líder en innovación y emprendimiento tecnológico en el sur de Europa.
Con esta acción, Kategora amplía su contribución al crecimiento económico de Euskadi, aceptando la responsabilidad de revivir un edificio histórico para convertirlo en un espacio donde ideas y proyectos empresariales puedan florecer. El inicio de las obras marca el comienzo de lo que se anticipa será un punto de encuentro fundamental para los emprendedores del futuro.
