El incremento en los costos de energía y materias primas como acero, aluminio y cemento se ha convertido en una amenaza significativa para los proyectos de construcción con precios fijos, lo que podría llevar a renegociaciones contractuales. El despacho de abogados GTA Villamagna destaca la importancia de las cláusulas de revisión de precios y los mecanismos de indexación como herramientas esenciales para mantener el equilibrio económico en los contratos de construcción bajo derecho privado.
La reciente escalada de tensión en el Golfo Pérsico, especialmente en Irán, ha resaltado la fragilidad de los mercados de energía y materias primas. En un entorno global donde las economías están interconectadas, cualquier perturbación puede impactar rápidamente en los costos de producción y transporte, afectando particularmente al sector de la construcción, que es muy vulnerable a estas fluctuaciones.
El estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tráfico marítimo, juega un papel crucial. Cualquier restricción en esta área podría causar problemas en el suministro energético y obligar a redirigir envíos por rutas más largas y costosas. Desde GTA Villamagna advierten que, para las economías europeas altamente dependientes de la energía, estas tensiones pueden intensificar las presiones inflacionarias y afectar varias cadenas de suministro.
Mercedes Bértolo Martín de Rosales, socia de GTA Villamagna, subraya el gran impacto en la industria de la construcción, dependiente del costo de la energía y el transporte. Bértolo recuerda cómo la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania ya elevaron constantemente los precios de los materiales.
Durante crisis anteriores, como la pandemia, se implementaron medidas excepcionales, como el Real Decreto-ley 3/2022, para introducir mecanismos de revisión de precios en contratos del sector público. Bértolo enfatiza que el actual encarecimiento del combustible y productos energéticos ya se está reflejando en los materiales clave, lo que afecta los presupuestos de los proyectos.
Si la situación en Irán se extiende, podría aumentar los costos de energía, transporte y materias primas, generando incertidumbre en la planificación económica de proyectos de construcción. La discordancia entre los costos reales y los precios acordados en contratos puede afectar el equilibrio económico de obras importantes, generando riesgos de menores márgenes para los contratistas y la necesidad de solicitar revisiones de precios o renegociaciones.
Bértolo señala que la revisión de precios o indexación es vital para proyectos a largo plazo. Sin embargo, cuando los contratos no contemplan estos ajustes, suelen recurrir a modificaciones contractuales. La doctrina judicial de la cláusula rebus sic stantibus, aunque interesante, a menudo no ofrece soluciones viables, ya que los tribunales consideran las oscilaciones del mercado como parte del riesgo empresarial.
Para mitigar el impacto de estas fluctuaciones, las empresas están prestando más atención a la determinación de precios e inclusión de cláusulas que regulen incrementos extraordinarios. La tendencia es hacia contratos más precisos y mecanismos de revisión de precios más efectivos, reduciendo la exposición de las partes a la volatilidad del mercado. Según Bértolo, estas herramientas son esenciales para preservar el equilibrio económico de los contratos y asegurar la viabilidad de los proyectos a largo plazo.
