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¿Cuándo es el mejor momento del año para mudarse?

cajas mudanzas

Llevar a cabo una mudanza no es cosa sencilla. Son muchas las cosas a tener en cuenta, por lo que no es habitual llevarlas a cabo. Motivos habituales para realizarlas son por trabajo, estudios, cambios familiares, o simplemente, porque ya no encajas en el lugar donde vives. Cuando está claro que tocar realizar el cambio, suele aparecer la gran duda: ¿cuándo es mejor realizarla? La respuesta corta es que depende de tu situación, pero la buena noticia es que hay épocas del año que suelen jugar a favor y otras que complican un poco más el proceso.

Lo primero que conviene entender es que una mudanza no es solo cargar cajas. Es coordinar fechas, firmar o entregar llaves, organizar el transporte, pedir permisos si hace falta, limpiar, cortar o cambiar suministros y, en muchos casos, adaptarte a un barrio nuevo. Elegir bien el momento puede ahorrarte estrés y, a veces, dinero.

¿Cuál sería la mejor estación del año?

En general, la primavera suele ser una de las mejores épocas para las mudanzas nacionales. El clima es más amable, hay más horas de luz y trabajar con cajas y muebles no se vuelve un suplicio. Además, es un periodo en el que mucha gente se activa: se buscan casas, se cierran contratos y se planifican cambios antes del verano. Esa parte tiene su cara buena y su cara no tan buena. Lo positivo es que suele haber más movimiento y más oferta. Lo menos favorable es que, si estás en una ciudad con mucha demanda, también hay más competencia por alquilar o comprar, y algunas viviendas vuelan.

El verano, por su parte, es una temporada curiosa. Para muchas familias es el momento perfecto para mudarse porque coincide con vacaciones y con el parón escolar. Si tienes niños, cambiar de casa en julio o agosto permite empezar el curso ya instalado y sin el lío de un traslado a mitad de trimestre. También es una época en la que hay gente fuera, lo que facilita ciertas gestiones en comunidades y edificios. El gran problema es el calor, especialmente en zonas donde las temperaturas aprietan. Una mudanza en pleno agosto puede ser agotadora y, en algunas ciudades, los precios de servicios de transporte suben porque hay más demanda. Además, si dependes de administraciones, bancos o notarías, te puedes encontrar con horarios reducidos o con menos disponibilidad.

El otoño suele ser un buen equilibrio. Ya pasó el pico del verano, el calor baja, y el ritmo vuelve a ser más normal. Es una época bastante práctica para mudarse si buscas hacerlo con calma. También puede ser interesante para encontrar oportunidades, porque algunas viviendas que no se alquilaron en verano vuelven a ponerse en movimiento. El único pero es que, a medida que avanza el otoño, los días se acortan y la lluvia puede complicar la logística, sobre todo si tienes que mover muebles por la calle o hacer varios viajes.

El invierno, aunque parezca el peor momento, no siempre lo es. Es verdad que el frío, la lluvia o incluso la nieve en ciertas zonas pueden complicar mucho la parte física. También hay menos horas de luz y todo se hace más lento. Pero el invierno tiene una ventaja clara: suele haber menos demanda. Eso significa que, dependiendo del mercado de tu ciudad, puedes encontrar alquileres con menos competencia y negociar con más margen. Si no te importa cargar con abrigo y tienes flexibilidad, puede ser una época inteligente para conseguir mejores condiciones.

Factores a tener en cuenta para organizar una mudanza

Más allá del calendario, hay tres factores que suelen pesar más que la estación. El primero es tu disponibilidad. Si puedes elegir una semana tranquila, sin picos de trabajo ni entregas importantes, vas a vivir la mudanza mucho mejor. El segundo es tu situación familiar. Si hay niños, suele convenir evitar cambios en mitad del curso, aunque no siempre se puede. Y el tercero es el mercado inmobiliario de tu zona.

También importa el día de la semana. Mucha gente se muda en fines de semana, pero eso puede implicar más tráfico, más complicaciones para aparcar y más competencia por servicios. Si puedes hacerlo entre semana, a menudo es más fácil coordinar horarios y, en algunos casos, sale mejor de precio.

Llevar a cabo una mudanza nunca es fácil, pero siempre hay épocas del año en las que puede ser más llevaderas que otra, aunque esto al final dependerá de la situación de cada uno. Independientemente de la fecha, algo que siempre habría que considerar es confiar en alguna empresa con experiencia en mudanzas, que se encargue de transportar todos nuestros enseres hacia el nuevo hogar.

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